Ante la pregunta de si sabes si hubo emperadores romanos españoles ¿Qué contestarías? A mí me la hicieron el lunes y contesté que hubo dos: Adriano y Trajano.
No pude puntualizar mucho más porque tenía la boca abierta y un extractor de aire dentro. Así que no pude contar que ambos nacieron en Itálica, junto a la actual Sevilla, es decir, en la Bética. Trajano fue un emperador conquistador, que expandió el Imperio hasta Mesopotamia y murió en el regreso. Adriano, su hijo adoptivo, fue mucho menos militar y más ciudadano. Le conocemos sobre todo porque fue el que ordenó construir el castillo de Sant Angelo junto al Tiber.
Mi respuesta, aunque concisa, fue suficiente para despertar la admiración del público circundante, pues al parecer era una encuesta que llevaban haciendo todo el día y yo era la segunda en dar la respuesta correcta. Además la encuesta iba acompañada de una apuesta y mi respuesta la dejó en enfermera 2 médico 0 (puesto que las dos acertantes éramos españolas y ningún suramericano, como él lo es, había contestado correctamente).
Pero tras esto, el médico me contó que la daban por buena porque esto era poco conocido pero que había un tercer emperador romano español, Teodosio. ¿El último? le pregunté, y entonces me preguntaron que si había estudiado Historia por tener un poco de cultura general. Pues sí, efectivamente resulta que el último emperador del Imperio Romano unido, el que lo separó, nació en Coca, ahora Segovia. No lo sabía. Y ellos tampoco, toda la apuesta venía de que mientras comían habían visto un documental y estaban tan contentos de que hubiese habido emperadores españoles.
No deja de ser curiosa la forma de pensar del ser humano. Creer que cualquiera de esos hombres es español y enorgullecernos de ello es, sencillamente, una tontería. Los tres eran Hispanos, Romanos, Coca no tenía que ver con Itálica más que con Lutecia o que lo que ahora mismo tienen en común Lisboa y Madrid. Las Hispanias ya era provincias romanas tres siglos antes de Trajano, tres provincias al principio y cinco después sin nada en común entre ellas más que la frontera provincial. Si hay que enorgullecerse de emperadores españoles, tenemos que irnos a los principios de España como tal, y hablar de Carlos I que se las puso por corbata al Papa en Roma encerrándole precisamente en Sant Angelo, aunque ese castillo no tuviera ya mucho que ver con el de Adriano. O de Felipe II con su par de ... narices de que nadie se le pusiera por delante por más leyendas negras que quisieran colgarle por pura envidia. No se lo diré. No hay confianza para meterse en berenjenales.
En cualquier caso, como lo de Teodosio no me convencía y yo soy de las que quieren ver las cosas por si misma, lo que sí tengo que decirles el viernes es que resulta que igual se durmieron la siesta al final del documental puesto que hubo un cuarto emperador hispano. Marco Aurelio nació al parecer en Ucubi, es decir, en Córdoba. Así que podemos decir, si seguimos con la ilógica histórica, que los andaluces ganan 3 a 1 a los castellanos en número de emperadores. Marco Aurelio es el padre de Cómodo y le conocemos idealizadísimo gracias a una película de Russell Crowe (el resto de la película "casualmente" se me ha olvidado). Su nacimiento en Córdoba es de documentación incierta, pero cuando vaya al doctor a contarle que se pasó de listo eso no se lo diré. Que vale, será majo, pero es dentista. En cuanto a la enfermera tampoco se lo diré. Porque es maja, española y no es dentista, pero cuenta unos chistes muy cochinos que escandalizarían a cualquier señora de bien.





