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Algo más de la mitad de la población mundial somos mujeres. O dicho de otro modo, hay en el mundo más de 3000 millones de mujeres. Y la mitad de la historia la han constituído las mujeres, aparezcan en los libros o no.
Hay mujeres que se levantan al sonido del timbre del despertador y sacan adelante a sus hijos solas, anónimas en una gran ciudad del primer mundo.
Hay mujeres que se levantan al sonido del timbre del despertador y sacan adelante a sus hijos solas, anónimas en una gran ciudad del primer mundo.
Hay mujeres que caminan veinte kilómetros para conseguir un poco de agua en el lejano pozo del desierto.
Hay mujeres que sufren la ablación a los doce años, justo antes de ponerse su primer burka.
Hay mujeres que se maquillan tras el lifting y conducen por Beverly Hills.
Hay mujeres que no llegan al segundo año de edad porque la ley del único hijo hace que su única salida sea morir en un orfanato.
Hay mujeres que sufren las hemorroides en silencio.
Hay mujeres que se aprovechan de sus maridos tras un divorcio.
Hay mujeres que tienen derecho a decidir qué hacen con su cuerpo. Hay mujeres que no llegan a nacer por decisión materna.
Hay mujeres que ganan el premio Nobel.
Hay mujeres que son matadas porque era mía.
Hay mujeres que no necesitan recordar a nadie que lo son, ni que les ayuden por serlo, para llegar a presidir el país que es motor de Europa.
En el mundo viven, han vivido y viviran María Pita, Victoria Beckham, Teresa de Calcuta, Eva Perón, Juana de Arco, mi abuela, Aisha Ibrahim Duhulow, Marie Curie, Agatha Christie, Isabel I de Inglaterra, Mary Reed, Penélope Cruz, Hipatía de Alejandría, Guyunusa, Marina Raskova, Madeleine McCann, Teresa Rivero, Miren Agurtzane, Pocahontas, Aurelia César.
Somos diferentes entre nosotras.
En el mundo hay 6000 millones de personas y muchas formas de poner una línea sobre a quién defender, y la línea puede abarcar lo indefendible. Así que mejor no ponerla: todos los 6000 millones deben ser tratadas en igualdad. De derechos y de deberes.
En el mundo viven, han vivido y viviran María Pita, Victoria Beckham, Teresa de Calcuta, Eva Perón, Juana de Arco, mi abuela, Aisha Ibrahim Duhulow, Marie Curie, Agatha Christie, Isabel I de Inglaterra, Mary Reed, Penélope Cruz, Hipatía de Alejandría, Guyunusa, Marina Raskova, Madeleine McCann, Teresa Rivero, Miren Agurtzane, Pocahontas, Aurelia César.
Somos diferentes entre nosotras.
En el mundo hay 6000 millones de personas y muchas formas de poner una línea sobre a quién defender, y la línea puede abarcar lo indefendible. Así que mejor no ponerla: todos los 6000 millones deben ser tratadas en igualdad. De derechos y de deberes.





